... el caballo: su nombre científico es Defensus Centralis (...) Es un cuadrúpedo y por eso tiene cuatro patas, aunque a veces parezca que tiene cinco, pero eso sólo sucede cuando está en celo (...) Existen muchos caballos famosos, por ejemplo Mr. Ed, el caballo blanco de Napoleón, Plata, Platero... y Yo (...) Debemos cuidar mucho a los caballitos, porque son una especie en peligro de extinción...
Anoche fui a ver el show de los maes de La Media Docena al Melico... qué solemne y descomunal cagada de risa (!!!). Hace unos 3 años los había visto por primera vez en el Centro Cultural y también fue el cagón de risa total. El show de ahora se llama "La Historia" y es un repaso de algunos de los clásicos de los maes desde sus primeros tiempos, hasta épocas más recientes donde han incursionado con buen suceso en la TV nacional. Como ellos mismos proclaman, "la media docena, un grupo con humor inteligente... aunque el aspecto de sus integrantes haga suponer todo lo contrario".
Como el teatro nunca ha sido uno de mis escapes favoritos, tengo que confesar con cierta vergüenza que apenas ayer conocí el Melico (maaaaaanda güevo!). Pero la verdad estrenarlo con la media docena fue un inicio de lujo para este servidor. Además de las partes cómicas, estuvo super interesante escuchar las habladas de los integrantes del grupo (ya he dicho muchas veces "los maes") sobre cómo empezaron, qué experiencias habían tenido, cómo ven su situación ahora, etc. Y sobre todo fue bastante tuanis enterarme de que los maes (otra vez!) son humoristas profesionales, es decir, hace algún tiempo renunciaron a sus respectivos trabajos para dedicarse por completo al grupo y sus proyectos. Qué excelente calidad y mi más profundo respeto por animarse a dar tan importante paso..!
Así que desde acá, un aplauso más a uno de los espectáculos más graciosos que he visto, creadores de sketches y personajes inolvidables: VJ (antes DJ) Campos, Maikol Yordan Soto Sibaja, Dicción Arias, el tema "Dándote vuelta" (original de Pimpinela), el Minuto con el Animal (todavía me cago de risa al recordar que entre los cerdos famosos estaban Porky, otro más, y también los "chanchos" de Jeniffer López... jajajajaja), y otro montón de clásicos del humor... Linda maes!!!
Traté de buscar algún video de los shows en vivo, pero sólo encontré los del progama de televisión. De todos modos, acá les queda uno que está muy buenazo "Mi vida sin tí" (por cierto, si sacan el ratito échenle un ojo al de la "Cumbia metalera", o el de Maikol Yordan Soto, están volando)
5 de agosto de 2007
4 de agosto de 2007
"Betoli", sos un cabrón
Ay Betoli..!
Qué imbécil sos! Ya se lo dije a tu señora. Ojalá todo les salga bien.
Hoy ciertamente todo estuvo muy tuanis, no paré de reirme en toda la noche con las ocurrencias de los primos. El regreso montados en el carro de Rolo fue realmente de-locos... Pensé que iba a estrellarme contra el pavimento más de una vez.
Qué calidad! Cómo estuve de contento hoy!.
A dormir...
Qué imbécil sos! Ya se lo dije a tu señora. Ojalá todo les salga bien.
Hoy ciertamente todo estuvo muy tuanis, no paré de reirme en toda la noche con las ocurrencias de los primos. El regreso montados en el carro de Rolo fue realmente de-locos... Pensé que iba a estrellarme contra el pavimento más de una vez.
Qué calidad! Cómo estuve de contento hoy!.
A dormir...
la romería (cobertura de los medios)
Cierro esta "trilogía" de la romería con dos notas aparecidas en los noticieros nacionales en estos días:
1. Los romeros "caballistas": Cómo es posible que les hagan tanto alboroto a estos tipejos? Vienen desde San Carlos (o algo así) todos con su ropita limpia, sus botas de lujo, sus último-grito-de-la-moda hasta Carteles. Los periodistas siempre alabando su entrega, su devoción... Pero la verdad es que quienes realmente hacen la romería son los pobre caballos, caminando cientos de kilómetros, aguantando caminos buenos y malos, frío y calor... En cambio los maes van cagados de risa en su caballo, a lo mucho con cierto dolor de orto por la jornada... Pero nada más... Oh malparidos, siempre me han caído en las puras bolas..!
2. Los romeros de San Vito: esta gente sí me produce respeto, vienen todos los años desde San Vito de Coto Brus... Hasta en carro me suena un viaje largo y cansado, ahora que hacerlo a pie suena casi descabellado... En total más de ocho días volando pata, y aún así tienen los huevos de entrar a la Basílica de rodillas... Qué titanes!!!
Ahí están, dos realidades de esta romería
1. Los romeros "caballistas": Cómo es posible que les hagan tanto alboroto a estos tipejos? Vienen desde San Carlos (o algo así) todos con su ropita limpia, sus botas de lujo, sus último-grito-de-la-moda hasta Carteles. Los periodistas siempre alabando su entrega, su devoción... Pero la verdad es que quienes realmente hacen la romería son los pobre caballos, caminando cientos de kilómetros, aguantando caminos buenos y malos, frío y calor... En cambio los maes van cagados de risa en su caballo, a lo mucho con cierto dolor de orto por la jornada... Pero nada más... Oh malparidos, siempre me han caído en las puras bolas..!
2. Los romeros de San Vito: esta gente sí me produce respeto, vienen todos los años desde San Vito de Coto Brus... Hasta en carro me suena un viaje largo y cansado, ahora que hacerlo a pie suena casi descabellado... En total más de ocho días volando pata, y aún así tienen los huevos de entrar a la Basílica de rodillas... Qué titanes!!!
Ahí están, dos realidades de esta romería
la romería (a partir de las 2:00 a.m.)
O bien la crónica del "muscularmente cansado, cerebralmente todo controlado".
Como en años anteriores, este miércoles 1ero de agosto se celebra el cumplaeños del entrañable amigo Dennis, alias "pescado". No hay celebración sin el tradicional pozol resucita-muertos de doña Isabel.
Esta vez es de esas ocasiones que uno tendrá siempre en a memoria. Llego a mi casa, llamo al pescadete y no me dice otra cosa que "venite"... Al llegar, el pozolito de rigor, aderezado con el infernal (en el mejor sentido de la palabra) chile mejicano, no tengo en el cerebro otra sensación más que la gratitud. Y es que el Dennis es de esos compas que uno puede asegurar estarán ahí siempre, cierto es que muchas veces no comparto su forma de ser, pero es que es tanto lo que nos une, tantos años de amistad, que uno no hace más que agradecer el tener amigos así, esos en los que la relación no se sustenta en los lugares comunes como "te acordás de..." o "qué se habrá hecho tal...". No, para nada. Con Dennis eso no es aplicable. Es más bien un reencuentro, una comunión.
Esa noche y madrugada estuvieron de perlas. A pesar de mi cansancio, tenía una sorprendente tolerancia al alcohol. Ver el amanecer desde la ventana fue -una vez más- una momento mágico, de ahí la frase acuñada por este servidor "muscularmente cansado, cerebralmente todo controlado", que ambos celebramos con alegría en medio de los güiscasos y la música llegadora.
Muchas gracias french, todo estuvo realmente genial. No me hubiera perdonado faltar a tan magno evento.
[7:45 a.m.] Dormido en el sillón de la sala, junto a la chimenea
[9:15 a.m.] Desayunando tortillas palmeadas y café
Como en años anteriores, este miércoles 1ero de agosto se celebra el cumplaeños del entrañable amigo Dennis, alias "pescado". No hay celebración sin el tradicional pozol resucita-muertos de doña Isabel.
Esta vez es de esas ocasiones que uno tendrá siempre en a memoria. Llego a mi casa, llamo al pescadete y no me dice otra cosa que "venite"... Al llegar, el pozolito de rigor, aderezado con el infernal (en el mejor sentido de la palabra) chile mejicano, no tengo en el cerebro otra sensación más que la gratitud. Y es que el Dennis es de esos compas que uno puede asegurar estarán ahí siempre, cierto es que muchas veces no comparto su forma de ser, pero es que es tanto lo que nos une, tantos años de amistad, que uno no hace más que agradecer el tener amigos así, esos en los que la relación no se sustenta en los lugares comunes como "te acordás de..." o "qué se habrá hecho tal...". No, para nada. Con Dennis eso no es aplicable. Es más bien un reencuentro, una comunión.
Esa noche y madrugada estuvieron de perlas. A pesar de mi cansancio, tenía una sorprendente tolerancia al alcohol. Ver el amanecer desde la ventana fue -una vez más- una momento mágico, de ahí la frase acuñada por este servidor "muscularmente cansado, cerebralmente todo controlado", que ambos celebramos con alegría en medio de los güiscasos y la música llegadora.
Muchas gracias french, todo estuvo realmente genial. No me hubiera perdonado faltar a tan magno evento.
[7:45 a.m.] Dormido en el sillón de la sala, junto a la chimenea
[9:15 a.m.] Desayunando tortillas palmeadas y café
3 de agosto de 2007
la romería (hasta la 1:50 a.m.)
Como en años anteriores, este miércoles 1ero de agosto me pegué la caminada de la romería. Hay algo en este acontecimiento (tradición, celebración, no sé cómo llamarla) que siempre me ha deslumbrado: me mueve el corazón ver como cada año son más las personas que se apuntan a caminar hasta la Basílica. Claro que no todas van rezando el rosario, pero igualmente uno no puede menos que conmoverse al participar de semejante acto popular en un país que se dice muy católico pero en donde la iglesia cada día tiene menos poder (de convocatoria al menos, porque de plata andan bastante "poseados" los padrecitos).
El caso es que por esos incomprensibles deseos del alma, este año tenía muchas ganas de pegarme la mencionada caminata. Hubo un momento en que creí que ya no lo iba a poder hacer, porque todos los que podían acompañarme no iban a caminar ese día, o simplemente no podían hacer el toque. Ya cuando me había resignado a que lo mejor era agarrar la cámara y darme una vueltita por Los Angeles para sacar alguna fotilla bonita que poner en el blog, pasó frente a la casa mi tío Tavo, y mis primos Raquel, Daniela y Turo que justo iban hacia Chepe para empezar su romería. En cosa de 15 minutos alisté lo que necesitaba y ya estaba en la calle con todas las ganas de caminar.
Nunca antes había salido tan tarde de mi casa, por dicha el asunto de las filas y los buses estaba bastante ordenado y más temprano que tarde estábamos en el centro de Chepe iniciando la jornada. Toda la vara estuvo tuanis, muy ordenada y con una luna de película que nos acompañó toda la noche; por dicha las piernas aguantaron bien, mis respetos a Tavico (en otra ocasión le dedicaré un post completo). En el camino masomenos las estampas que se ven todos los años: los que van por pura devoción, los de alto rendimiento que van corriendo (más bien trotando), las parejas con el chiquito en coche, los de la pastoral juvenil, los que van descalzos, las de algún barrio rudo que se dicen una a otra "jueputa mae, mis respetos para esta vara", los ligadores que van únicamente por hacer puntos con la vieja que les gusta, el maesillo que hace su primera romería y cada 500 metros pregunta a su mamá "¿cuánto falta?" (pregunta respondida con el inequívoco "ya le dije cuanto faltaba, no joda verdá, usted fue el que quiso venir"), tampoco faltaron los expertos que todo el camino van aconsejando como hacer para no chimarse las bolas o que no te duelan las patas al día siguiente, y así pasando por toda la gama de gentes y personajes que componen esta singular tiquicia y que acuden en masa a este evento que más que religioso es ciertamente patrio.
Y bueno, así transcurrió la jugadita. Por dicha no me quedé con las ganas esta vez. No llegamos hasta la Basílica porque hay que darle oportunidad a la gente que no es de Cartago y que vino hasta acá desde quien sabe donde, aunque claro, la verdad es que lo que sucede es que para ese momento ya las patas te duelen en serio y la certeza de que tu casa queda a 5 cuadras, y la iglesia a 10 te hace inclinar la balanza para el lado del confort.
[1:50 a.m.] Hogar dulce hogar
El caso es que por esos incomprensibles deseos del alma, este año tenía muchas ganas de pegarme la mencionada caminata. Hubo un momento en que creí que ya no lo iba a poder hacer, porque todos los que podían acompañarme no iban a caminar ese día, o simplemente no podían hacer el toque. Ya cuando me había resignado a que lo mejor era agarrar la cámara y darme una vueltita por Los Angeles para sacar alguna fotilla bonita que poner en el blog, pasó frente a la casa mi tío Tavo, y mis primos Raquel, Daniela y Turo que justo iban hacia Chepe para empezar su romería. En cosa de 15 minutos alisté lo que necesitaba y ya estaba en la calle con todas las ganas de caminar.
Nunca antes había salido tan tarde de mi casa, por dicha el asunto de las filas y los buses estaba bastante ordenado y más temprano que tarde estábamos en el centro de Chepe iniciando la jornada. Toda la vara estuvo tuanis, muy ordenada y con una luna de película que nos acompañó toda la noche; por dicha las piernas aguantaron bien, mis respetos a Tavico (en otra ocasión le dedicaré un post completo). En el camino masomenos las estampas que se ven todos los años: los que van por pura devoción, los de alto rendimiento que van corriendo (más bien trotando), las parejas con el chiquito en coche, los de la pastoral juvenil, los que van descalzos, las de algún barrio rudo que se dicen una a otra "jueputa mae, mis respetos para esta vara", los ligadores que van únicamente por hacer puntos con la vieja que les gusta, el maesillo que hace su primera romería y cada 500 metros pregunta a su mamá "¿cuánto falta?" (pregunta respondida con el inequívoco "ya le dije cuanto faltaba, no joda verdá, usted fue el que quiso venir"), tampoco faltaron los expertos que todo el camino van aconsejando como hacer para no chimarse las bolas o que no te duelan las patas al día siguiente, y así pasando por toda la gama de gentes y personajes que componen esta singular tiquicia y que acuden en masa a este evento que más que religioso es ciertamente patrio.
Y bueno, así transcurrió la jugadita. Por dicha no me quedé con las ganas esta vez. No llegamos hasta la Basílica porque hay que darle oportunidad a la gente que no es de Cartago y que vino hasta acá desde quien sabe donde, aunque claro, la verdad es que lo que sucede es que para ese momento ya las patas te duelen en serio y la certeza de que tu casa queda a 5 cuadras, y la iglesia a 10 te hace inclinar la balanza para el lado del confort.
[1:50 a.m.] Hogar dulce hogar
25 de julio de 2007
ahí voy
Hoy intercambié roles y me tocó preparar la cena: pechugas supremas (así se llama la receta, aunque quedaron acorde al nombre.... modestia aparte).
Ya cierro esta jugadita porque hoy voy de escribidor, pero no acá, esta vez le toca al cuadernito...
Ya cierro esta jugadita porque hoy voy de escribidor, pero no acá, esta vez le toca al cuadernito...
divorcio con la técnica
Los últimos acontecimientos no han hecho más que precipitar mi inminente divorcio con la técnica. Ahora mismo la bici, las fotos, los buenos amigos, mis perros, y -por supuesto- estos santos lugares me llenan muchísimo más que la auto proclamada todopoderosa técnica.
El siguiente texto pertenece a "Sobre héroes y tumbas", y aplica bastante bien a mi situación actual:
...Y al pájaro le basta con algunas semillitas o gusanos, un arbol donde cosntruir su nido, grandes espacios para volar; y su vida transcurre desde su nacimiento hasta su muerte en un venturoso ritmo que no es desgarrado jamás ni por la desesperación metafísica ni por la locura. Mientras que el hombre, al levantarse sobre las dos patas traseras y al convertir en un hacha la primera piedra filosa, instituyó las bases de su grandeza pero también los orígenes de su angustia; porque con sus manos y con los instrumentos hechos con sus manos iba a erguir esa construcción tan potente y extraña que se llama cultura e iba a iniciar su gran desgarramiento, ya que habría dejado de ser un simple animal pero no habrá llegado a ser el dios que su espíritu le sugiera. Será ese ser dual y desgraciado que se mueve y vive entre la tierra de los animales y el cielo de sus dioses, que habrá perdido el paraíso terrenal de su inocencia y no habrá ganado el paraíso celeste de su redención. Ese ser dolorido y enfermo del espíritu que se preguntará, por primera vez, sobre el porqué de su existencia. Y así las manos, y luego aquella hacha, aquel fuego, y luego la ciencia y la técnica habrán ido cavando cada día más el abismo que lo separa de su raza originaria y de su felicidad zoológica. Y la ciudad será finalmente la última etapa de su loca carrera, la expresión máxima de su orgullo y la máxima forma de su alienación.
El siguiente texto pertenece a "Sobre héroes y tumbas", y aplica bastante bien a mi situación actual:
...Y al pájaro le basta con algunas semillitas o gusanos, un arbol donde cosntruir su nido, grandes espacios para volar; y su vida transcurre desde su nacimiento hasta su muerte en un venturoso ritmo que no es desgarrado jamás ni por la desesperación metafísica ni por la locura. Mientras que el hombre, al levantarse sobre las dos patas traseras y al convertir en un hacha la primera piedra filosa, instituyó las bases de su grandeza pero también los orígenes de su angustia; porque con sus manos y con los instrumentos hechos con sus manos iba a erguir esa construcción tan potente y extraña que se llama cultura e iba a iniciar su gran desgarramiento, ya que habría dejado de ser un simple animal pero no habrá llegado a ser el dios que su espíritu le sugiera. Será ese ser dual y desgraciado que se mueve y vive entre la tierra de los animales y el cielo de sus dioses, que habrá perdido el paraíso terrenal de su inocencia y no habrá ganado el paraíso celeste de su redención. Ese ser dolorido y enfermo del espíritu que se preguntará, por primera vez, sobre el porqué de su existencia. Y así las manos, y luego aquella hacha, aquel fuego, y luego la ciencia y la técnica habrán ido cavando cada día más el abismo que lo separa de su raza originaria y de su felicidad zoológica. Y la ciudad será finalmente la última etapa de su loca carrera, la expresión máxima de su orgullo y la máxima forma de su alienación.
23 de julio de 2007
honor a quien honor merece
En esta noche lluviosa quiero rendir tributo a unos compañeros de vida que a lo largo de los años se han comportado siempre a la altura de los acontecimientos: mis Hi-Tec (sí, los de la foto).
Los tengo desde hace unos 5 ó 6 años, y aunque para muchos sean un objeto material como tantos otros, la verdad yo a ellos los quiero. Pero cómo no quererlos! Han estado conmigo en las buenas y en las malas, en el frío y en el calor, en la sobriedad y en las borracheras, literalmente han estado hasta el cuello de mierda, y acá están como los grandes. No es que la gente de Hi-Tec me esté pagando $5 mil por este post, pero la verdad es que de las cosas buenas que he comprado alguna vez, estos maes están volando (como dirían en Snatch, están "tip top"), son casi indestructibles, sin que por eso sean incómodos o feos. Quién puede rajar que apagó una fogata con sus zapatos sin que la suela no sufriera ni siquiera un rasguño?... Al quinto carajo con Nike, Adidas, Timberland o cualquier otro, mis Hi-Tec les parten el hocico, ayyyyy!!!
Son muchos los recuerdos que nos unen: con ellos subí el Chirripó, vimos las primeras luces del día en el cerro Ventisqueros, caminamos por los riscos filosos que llevan al cráter del Rincón, pisamos las piedras ardientes de los Azufrales, nos hemos hundido en el barro de la laguna Hule, sumergido en el agua helada del río de Tapantí, permanecido estáticos junto a una tortuga en pleno desove. Muchos nombres los evocan: Monteverde, aventura, Volcán Turrialba, polvo, Irazú, frío...
Y eso solamente por mencionar experiencias en suelo patrio, ya que ellos también han sabido darse sus gustos "más allá de nuestras fronteras". Caminamos por las antiguas calles empedradas de la ciudad de Antigua, por la arena blanca de la ribera del lago Atitlán, por el mercado municipal de Managua... Y ni qué decir del viaje al Sur, ahí estuvieron conmigo cuando -por fin- conocí la nieve, caminando en la cara del cerro Catedral que mira al Nahuel Huapi; también recrearon los pasos de Sabato por la Recoleta y Retiro, nos tomamos una cerveza fría en una pizzería de Buenos Aires, nos asomamos a los riscos plagados de fósiles con los que la Patagonia se defiende del implacable Atlántico, nos reencontramos con Marcelo y Paula y lo celebramos subiendo hasta la base del Fitz Roy. Y así los pasos perdidos nos llevaron hasta el auto proclamado "Culo del Mundo", la austral ciudad de Ushuaia, eso sí, pasando antes por el lugar más espectacular y maravilloso que la naturaleza me ha permitido conocer: el Glaciar Perito Moreno, auténtico coloso de nieve y hielo que aún con toda su magnitud nos regaló, cual bondadoso soberano, la oportunidad de caminar sobre su lomo helado.
Estos días son tranquilos para mí y mis queridísimos Hi-Tec, tal vez salga un paseito un fin de semana de estos, ya veremos. De momento el horizonte apunta al próximo mes de setiembre cuando esperamos celebrar los 186 años de independencia (literalmente) pateando a algunos hermanos centroamericanos en el concierto de Héroes del Silencio en Ciudad de Guatemala... Ya saben muchachos, a darle duro!
14 de julio de 2007
le tour

La 7ma etapa del TDF no pudo estar más emocionante: sabadito en la mañana, desayunando y viendo como este mae Gerdemann -a quien nadie tenía en cuenta- le puso todas las ganas del mundo y subió la Col de la Colombière como los más grandes. Claro, en la meta casi cae muerto, pero valió la pena la pichaseada porque no sólo ganó la etapa sino que ahora es el líder de la general.
Bastante motivante ponerse a ver el Tour. Voy a poner unas papitas al horno, la cervecita de rigor, y en un par de horas espero estar montado en mi bici poniéndole bonito (y obviamente apreciando el paisaje).
5 de julio de 2007
dear neighbor
Ver este corto del recordado Charo (qué éxito el ride a Ostional..!) me ha producido cierta triteza: pero aunque suene paradójico, no es algo mala calidad, de hecho se me hace un toque difícil definir con precisión las cosas que ahorita me dan vueltas en la jupa. Por ahí es mucha nostalgia, no sé... Lo que me gusta del corto es que me movió el cerebro. Al ver la historia de la casa fucsia, le encuentro más sentido a la frase acuñada por el director que reza "donde no pasa nada desde el último Big Bang".
Ciertamente uno no se imagina a un noruego pintando la casa al mejor estilo de Willy Wonka, pero tampoco me imagino a un tico haciendo lo mismo acá. ¿Será que para concretar algo así es requisito vivir en una cultura diferente?. Como si el hecho de hacer tu vida en un país que no es tu patria no fuera suficiente, y tengamos que pintar nuestra casa como una golosina para gritar "Aquí estoy! Soy diferente!". ¿Qué nos lleva a hacer eso, por qué esa necesidad de enfatizar nuestro origen precisamente cuando se está lejos del mismo? Es acaso la defensa contra una inevitable nostalgia, o bien la forma de pedir perdón a lo que se ha dejado atrás... Hace poco me encontré por ahí la grabación de una entrevista hecha a Cortázar en donde el Julio decía con mucho orgullo que más de 30 años de residencia en Francia no le habían quitado (para gran fortuna de la literatura latinoamericana) el impulso de escribir en español, incluso un "español muy argentino" como él lo aseguró en aquel momento.
El punto es que con "Dear Neighbor" uno realmente percibe ese deseo del realizador por hacerse notar, por reafirmar un origen que no deja de palpitar a pesar del tiempo y la distancia. Como dice Manu Chao: "...llevo en el cuerpo un motor, que nunca deja de rolar". Y bueno, la verdad que eso está muy bien, y desde acá un saludo y un felicitación al compa Charo por haber logrado algunas de las cosas más difíciles cuando de arte se trata: primero la autenticidad, que te salga del alma (corazón y otras vísceras incluidas); y segundo, que tu creación le mueva el cerebro a alguien, aunque sea una sola persona. Excelente calidá..!
Y ahora sí, acá les dejo con el D.N.:
Ciertamente uno no se imagina a un noruego pintando la casa al mejor estilo de Willy Wonka, pero tampoco me imagino a un tico haciendo lo mismo acá. ¿Será que para concretar algo así es requisito vivir en una cultura diferente?. Como si el hecho de hacer tu vida en un país que no es tu patria no fuera suficiente, y tengamos que pintar nuestra casa como una golosina para gritar "Aquí estoy! Soy diferente!". ¿Qué nos lleva a hacer eso, por qué esa necesidad de enfatizar nuestro origen precisamente cuando se está lejos del mismo? Es acaso la defensa contra una inevitable nostalgia, o bien la forma de pedir perdón a lo que se ha dejado atrás... Hace poco me encontré por ahí la grabación de una entrevista hecha a Cortázar en donde el Julio decía con mucho orgullo que más de 30 años de residencia en Francia no le habían quitado (para gran fortuna de la literatura latinoamericana) el impulso de escribir en español, incluso un "español muy argentino" como él lo aseguró en aquel momento.
El punto es que con "Dear Neighbor" uno realmente percibe ese deseo del realizador por hacerse notar, por reafirmar un origen que no deja de palpitar a pesar del tiempo y la distancia. Como dice Manu Chao: "...llevo en el cuerpo un motor, que nunca deja de rolar". Y bueno, la verdad que eso está muy bien, y desde acá un saludo y un felicitación al compa Charo por haber logrado algunas de las cosas más difíciles cuando de arte se trata: primero la autenticidad, que te salga del alma (corazón y otras vísceras incluidas); y segundo, que tu creación le mueva el cerebro a alguien, aunque sea una sola persona. Excelente calidá..!
Y ahora sí, acá les dejo con el D.N.:
25 de junio de 2007
bueno mami, come tu mamey
rrrrrrrrrrecuerda que esto no es casualidad mami..!!!
Nótese la mirada libidinosa de las mujeres al encontrar el erótico fruto. Bueno, la verdad es que aparte de la risa y -hasta cierto punto- la vergüenza que nos generan siempre estas inolvidables producciones nacionales, lo cierto es que este y otros videos definen una época para más de uno (incluido el suscrito) y ahora el sentimiento que sobresale al verlos no es otro que la puritica Nostalgia.
No es mi naturaleza confrontar, pero si a alguien no le gustó este post, recuerden lo que dice la canción:
Nótese la mirada libidinosa de las mujeres al encontrar el erótico fruto. Bueno, la verdad es que aparte de la risa y -hasta cierto punto- la vergüenza que nos generan siempre estas inolvidables producciones nacionales, lo cierto es que este y otros videos definen una época para más de uno (incluido el suscrito) y ahora el sentimiento que sobresale al verlos no es otro que la puritica Nostalgia.
No es mi naturaleza confrontar, pero si a alguien no le gustó este post, recuerden lo que dice la canción:
que critiquen todo,
todo lo que quieran,
si lo que yo pienso aquí,
se lo digo a mi manera...
todo lo que quieran,
si lo que yo pienso aquí,
se lo digo a mi manera...
20 de junio de 2007
rarezas
En realidad el título bien pudo ser "manías", "loqueras", incluso "playadas"; el punto es que todos tenemos un conjunto de rarezas que otros podrían calificar como cosas extravagantes y hasta incomprensibles, pero que igual nos definen como personas y nos alejan un poco de la falaz idea de normalidad que todos intentamos aparentar. Así que acá les van algunas de mis rarezas:
1. A un libro nuevo (sólo para libros de verdad, no cuentan los de la U o el brete) no le pongo mi nombre hasta el propio día que empiezo a leerlo. Aunque ya es mío, pagué por él, no lo hago oficialmente parte de mi colección hasta que inicio su lectura. No sé a qué se debe, ciertamente no es miedo a que no me guste y que por ende lo vaya a cambiar o algo por el estilo, pero igual simplemente no puedo hacerlo antes.
2. Considero algo atroz empezar un libro y no terminarlo. Muchas veces he tenido que soportar novelas francamente espantosas sólo porque no me parece correcto mandar el trabajo de un autor al quinto carajo. A esta rareza no le encuentro una explicación lógica (solidaridad entre colegas... seás picha!). Hasta ahora, el único libro que me he atrevido a dejar luego de varias páginas, es "Ulises", de J. Joyce: será uno de los grandes clásicos, pero igual no pude con él (sigue esperando en mi mesita de noche).
3. No soy fanático (ni esclavo) del Orden, tampoco me voy al extremo de tener el cuarto hecho un solemne despiche: con ropa tirada por doquier, suciedad, etc., pero me desespera tener mi música de la compu desordenada. No sólo tengo todos mis MP3 ordenados en carpetitas de acuerdo al artista, y luego por álbum, el punto grave es que no puedo estar tranquilo si -por ejemplo- una canción se llama simplemente "Track 01", o bien aparece que el artista es "Unknown artist". Es raro (de eso trata este post, no), pero una situación como la anterior me produce una extraña ansiedad que no cesa hasta que cambio el archivo y ahora sí pasa a llamarse "Te lo pido por favor", interpretado por "Juan Gabriel" (por decir alguien). Qué varas!
4. Me preocupo (a veces mucho) porque se me vayan a acabar ciertos artículos "de primera necesidad" como el champú o la pasta de dientes. Se me hace terrible la idea de levantarme una mañana para ir el brete, y darme cuenta que no tengo desodorante que ponerme (!!!). De ahí que cuando agarro la botellita de champú y noto que ya le quedan pocos días, esa misma noche trato de ir al super a comprar la nueva. Así, ciertos días al mes mi closet guarda un duplicado de ciertos artículos (el moribundo, y el nuevecito). No sé si será pura pendejada, o bien aquel dicho de que "hombre prevenido vale por dos", el caso es que así me comporto.
5. Una vez tuve una crisis de índole intestinal mientras iba en el bus para el brete. No voy a dar detalles, sólo para aplacar el morbo voy a decir que NO me cagué (casi, casi, pero NO). El caso es después de aquel fatídico día nunca más pude volver a ponerme el mismo boxer con el mismo pantalón. Qué raro verdad? Como si la ropa fuera la culpable de tan horrible episodio.
Bueno, el tema claramente da para mucho más. Voy a dejarlo acá de momento para seguir con el cochino brete de la U que estaba haciendo antes. Otro día les cuento más varas raras.
Sabes Lucas, la gente anda diciendo que tu y yo estamos locos...
1. A un libro nuevo (sólo para libros de verdad, no cuentan los de la U o el brete) no le pongo mi nombre hasta el propio día que empiezo a leerlo. Aunque ya es mío, pagué por él, no lo hago oficialmente parte de mi colección hasta que inicio su lectura. No sé a qué se debe, ciertamente no es miedo a que no me guste y que por ende lo vaya a cambiar o algo por el estilo, pero igual simplemente no puedo hacerlo antes.
2. Considero algo atroz empezar un libro y no terminarlo. Muchas veces he tenido que soportar novelas francamente espantosas sólo porque no me parece correcto mandar el trabajo de un autor al quinto carajo. A esta rareza no le encuentro una explicación lógica (solidaridad entre colegas... seás picha!). Hasta ahora, el único libro que me he atrevido a dejar luego de varias páginas, es "Ulises", de J. Joyce: será uno de los grandes clásicos, pero igual no pude con él (sigue esperando en mi mesita de noche).
3. No soy fanático (ni esclavo) del Orden, tampoco me voy al extremo de tener el cuarto hecho un solemne despiche: con ropa tirada por doquier, suciedad, etc., pero me desespera tener mi música de la compu desordenada. No sólo tengo todos mis MP3 ordenados en carpetitas de acuerdo al artista, y luego por álbum, el punto grave es que no puedo estar tranquilo si -por ejemplo- una canción se llama simplemente "Track 01", o bien aparece que el artista es "Unknown artist". Es raro (de eso trata este post, no), pero una situación como la anterior me produce una extraña ansiedad que no cesa hasta que cambio el archivo y ahora sí pasa a llamarse "Te lo pido por favor", interpretado por "Juan Gabriel" (por decir alguien). Qué varas!
4. Me preocupo (a veces mucho) porque se me vayan a acabar ciertos artículos "de primera necesidad" como el champú o la pasta de dientes. Se me hace terrible la idea de levantarme una mañana para ir el brete, y darme cuenta que no tengo desodorante que ponerme (!!!). De ahí que cuando agarro la botellita de champú y noto que ya le quedan pocos días, esa misma noche trato de ir al super a comprar la nueva. Así, ciertos días al mes mi closet guarda un duplicado de ciertos artículos (el moribundo, y el nuevecito). No sé si será pura pendejada, o bien aquel dicho de que "hombre prevenido vale por dos", el caso es que así me comporto.
5. Una vez tuve una crisis de índole intestinal mientras iba en el bus para el brete. No voy a dar detalles, sólo para aplacar el morbo voy a decir que NO me cagué (casi, casi, pero NO). El caso es después de aquel fatídico día nunca más pude volver a ponerme el mismo boxer con el mismo pantalón. Qué raro verdad? Como si la ropa fuera la culpable de tan horrible episodio.
Bueno, el tema claramente da para mucho más. Voy a dejarlo acá de momento para seguir con el cochino brete de la U que estaba haciendo antes. Otro día les cuento más varas raras.
Sabes Lucas, la gente anda diciendo que tu y yo estamos locos...
19 de junio de 2007
ya casi
Ya casi vuelvo a la escritura. Mucha vara de por medio, mucho cansancio. Tanto que pensar y poco que escribir...
31 de mayo de 2007
horror de los horrores!!!

Recién me enteré que algo muy extraño sucede con muchas direcciones de los blogs hospedados por Blogger: resulta que si uno le quita la "s" al url de uno de estos blogs, el navegador te lleva a una página cristiano-apocalípticas de esas totalmente patas-vueltas.
Pensé que era una broma, pero ya hice un par de pruebas y es trágicamente cierto. No se imaginan cómo se rompió mi corazón cuando puse http://santos-lugares.blogpot.com/ y lo primero que veo es un mensaje que me dice que la Biblia es cierta y que estamos en los últimos días (...y cómo seremos salvados). Qué putas pasa???
Al menos si me hubiera redireccionado a un site porno, pues bueno, el sentimiento de profanación de tu blog continúa, pero al menos tiene el valor agregado de que alguien que buscaba tu blog podría tropezar casualmente con buen material (a quién no le ha sucedido!). Pero algo así es inaudito, casi indignante... O será, como bien acotaba el descubridor de tan macabro hallazgo, que ¿ya me toca?
Me lleva el chanfle..! (y qué mieo..!)
28 de mayo de 2007
esas increíbles excusas

El día que se inventaron las excusas, este mae llegó de primero en la fila. Se trata de un ex empleado de IBM que fue despedido porque utilizaba la computadora del brete para andar visitando chats de contenido para adultos. Según sus propias palabras, sus "problemas psicológicos lo dejaron adicto al sexo, especialmente a los chat rooms para adultos" (!!!).
Ahora el mae está demandando a su antiguo patrono pues -sostiene- IBM debió brindarle "simpatía y tratamiento" en lugar de despedirlo. Estaremos atentos a ver cuál será el desenlace de este singular caso; yo me aventuro a decir que va a ganar la demanda y le va a sacar muchos miles de dólares a IBM.
Nota completa aquí.
25 de mayo de 2007
La Tregua
Esta ha sido otra semana cerebralmente desgastante: el tema "la reestru" ya me tiene bastante podrido con sus exámenes, sus entrevistas y su ir y venir de noticias que al fin de cuentas no aportan casi nada valioso y por el contrario sólo sirven para cagarse en el estado anímico del suscrito. Afortunadamente, también esta semana he podido darme una tregua entre tanto despiche (dale P, "tanto quilombo") y una vez más acude al rescate el maestro Benedetti con su peculiar humor y -ante todo- su excelente literatura. A continuación, un fragmento de "La Tregua":
Jueves 21 de marzo
Cena en lo de Vignale. Tiene una casa asfixiante, oscura, recargada. En el living hay dos sillones, de un indefinido estilo internacional, que, en realidad, parecen dos enanos peludos. Me dejé caer en uno de ellos. Desde el asiento subía un calor que me llegaba hasta el pecho. Vino a recibirme una perrita desteñida, con cara de solterona. Me miró sin olfatearme. Luego se despatarró y cometió el clásico delito de lesa alfombra. La mancha quedó allí, sobre una cabeza de pavo real que era la vedette en aquel diseño más bien espantoso. Pero había tantas manchas en la alfombra, que al final uno podía llegar a creer que formaban parte de la decoración.
La familia de Vignale es numerosa, estentórea, cargante. Incluye a su mujer, su suegra, su suegro, su cuñado, su concuñada y –horror de los horrores– sus cinco niños. Estos podrían ser definidos aproximadamente como mounstritos. En lo físico son normales, demasiado normales, rubicundos y sanos. Su monstruosidad está en lo molestos que son. El mayor tiene trece años (Vignale se casó ya maduro) y el menor seis. Se mueven constantemente, constantemente hacen ruido, constantemente discuten a los gritos. Uno tiene la sensación de que se le están trepando por la espalda, por los hombros, que siempre están a punto de meterle a uno los dedos en las orejas o tirarle del pelo. Nunca llegan a tanto, pero el efecto es el mismo, y se tiene conciencia de que en casa de Vignale uno está a merced de esa jauría. Los adultos de la familia se han refugiado en una envidiable actitud de prescindencia, que no excluye trompadas perdidas que de pronto cruzan el aire y se instalan en la nariz, o en la sien, o en el ojo de uno de aquellos angelitos. El método de la madre, por ejemplo, podría definirse así: tolerar toda postura e insolencia del niño que moleste a los otros, incluidas las visitas, pero castigar todo gesto o palabra del niño que la moleste a ella personalmente. El punto culminante de la cena tuvo lugar a los postres. Uno de los chicos quiso dejar testimonio de que el arroz con leche no le agradaba. Dicho testimonio consistió en volcar íntegramente su porción sobre los pantalones del menor de sus hermanitos. El gesto fue generado con generoso ruido, pero el llanto del damnificado superó todas mis previsiones y no cabe en ninguna descripción.
Después de la cena, los niños desaparecieron, no sé si dispuestos a irse a la cama o a preparar un cóctel de veneno para mañana temprano. “¡Qué chicos!”, comentó la suegra de Vignale, “lo que pasa es que tienen vida. “”La infancia es eso: vida pura”, fue el adecuado colofón del yerno. Respondiendo a una inexistente averiguación de mi parte, la concuñada me señaló: “Nosotros no tenemos hijos.” “Y ya llevamos siete años de casados”, dijo el marido con una risotada aparentemente maliciosa. “Yo por mí quisiera”, aclaró la mujer, “pero éste se complace en evitarlos”. Fue Vignale quien nos rescató a todos de semejante divagación ginecológica y anticonceptiva, para referirse a lo que constituía el máximo atractivo de la noche: la exhibición de las célebres fotos de museo. Las guardaba en un sobre verde, fabricado caseramente con papel de embalar, sobre el cual había escrito con letras de imprenta: “Fotografías de Martín Santomé.” Evidentemente, el sobre era viejo, pero la leyenda bastante reciente. En la primera foto aparecían cuatro personas frente a la casa de la calle Brandzen. No fue necesario que Vignale me dijera nada: a la vista de la fotografía mi memoria pareció sacudirse y acusó recibo de aquella imagen amarillenta que había sido sepia. Quienes estaban en la puerta eran mi madre, una vecina que después se fue a España, mi padre y yo mismo. Mi aspecto era increíblemente desgarbado y ridículo. “Esta foto, ¿la tomaste vos?”, le pregunté a Vignale. “Estás loco, yo nunca he juntado valor para empuñar una máquina fotográfica o un revólver. Esta foto la sacó Falero. ¿Te acordás de Falero?” Vagamente. Por ejemplo, que el padre tenía una librería y que él le robaba revistas pornográficas, preocupándose luego de divulgar entre nosotros ese aspecto fundamental de la cultura francesa. “Mirá esta otra”, dijo Vignale, ansioso. Allí también estaba yo, junto al Adoquín. El Adoquín (de eso sí me acuerdo) era un imbécil que siempre se pegaba a nosotros, festejaba todos nuestros chistes, aún los más aburridos, y no nos dejaba ni a sol ni a sombra.
No me acordaba de su nombre, pero estaba seguro de que era el Adoquín. La misma expresión pajarota, la misma carne fofa, el mismo pelo engominado. Solté la risa, una de mis mejores risas de este año. “¿De qué te reís?”, preguntó Vignale. “Del Adoquín. Fijate qué pinta.” Entonces Vignale bajó los ojos, hizo una recorrida vergonzante por los rostros de su mujer, de sus suegros, de su cuñado, de su concuñada, y luego dijo con voz ronca: “Creí que ya no te acordabas de ese mote. Nunca me gustó que me llamaran así.” Me tomó totalmente de sorpresa. No supe qué hacer ni qué decir. ¿Así que Mario Vignale y el Adoquín eran la misma persona? Lo miré, lo volví a mirar, y confirmé que era estúpido, empalagoso y pajarón. Pero evidentemente se trataba de otra estupidez, de otro empalago, de otra pajaronería. No eran las del Adoquín de aquel entonces, qué iban a ser. Ahora tienen no sé qué de irremediable. Creo que balbuceé: “Pero, che, si nadie te lo decía con mala intención. Acordate que a Prado le decían el Conejo.” “Ojalá me hubieran llamado a mi el Conejo”, dijo, en tono compungido, el Adoquín Vignale. Y no miramos más fotografías.
Jueves 21 de marzo
Cena en lo de Vignale. Tiene una casa asfixiante, oscura, recargada. En el living hay dos sillones, de un indefinido estilo internacional, que, en realidad, parecen dos enanos peludos. Me dejé caer en uno de ellos. Desde el asiento subía un calor que me llegaba hasta el pecho. Vino a recibirme una perrita desteñida, con cara de solterona. Me miró sin olfatearme. Luego se despatarró y cometió el clásico delito de lesa alfombra. La mancha quedó allí, sobre una cabeza de pavo real que era la vedette en aquel diseño más bien espantoso. Pero había tantas manchas en la alfombra, que al final uno podía llegar a creer que formaban parte de la decoración.
La familia de Vignale es numerosa, estentórea, cargante. Incluye a su mujer, su suegra, su suegro, su cuñado, su concuñada y –horror de los horrores– sus cinco niños. Estos podrían ser definidos aproximadamente como mounstritos. En lo físico son normales, demasiado normales, rubicundos y sanos. Su monstruosidad está en lo molestos que son. El mayor tiene trece años (Vignale se casó ya maduro) y el menor seis. Se mueven constantemente, constantemente hacen ruido, constantemente discuten a los gritos. Uno tiene la sensación de que se le están trepando por la espalda, por los hombros, que siempre están a punto de meterle a uno los dedos en las orejas o tirarle del pelo. Nunca llegan a tanto, pero el efecto es el mismo, y se tiene conciencia de que en casa de Vignale uno está a merced de esa jauría. Los adultos de la familia se han refugiado en una envidiable actitud de prescindencia, que no excluye trompadas perdidas que de pronto cruzan el aire y se instalan en la nariz, o en la sien, o en el ojo de uno de aquellos angelitos. El método de la madre, por ejemplo, podría definirse así: tolerar toda postura e insolencia del niño que moleste a los otros, incluidas las visitas, pero castigar todo gesto o palabra del niño que la moleste a ella personalmente. El punto culminante de la cena tuvo lugar a los postres. Uno de los chicos quiso dejar testimonio de que el arroz con leche no le agradaba. Dicho testimonio consistió en volcar íntegramente su porción sobre los pantalones del menor de sus hermanitos. El gesto fue generado con generoso ruido, pero el llanto del damnificado superó todas mis previsiones y no cabe en ninguna descripción.
Después de la cena, los niños desaparecieron, no sé si dispuestos a irse a la cama o a preparar un cóctel de veneno para mañana temprano. “¡Qué chicos!”, comentó la suegra de Vignale, “lo que pasa es que tienen vida. “”La infancia es eso: vida pura”, fue el adecuado colofón del yerno. Respondiendo a una inexistente averiguación de mi parte, la concuñada me señaló: “Nosotros no tenemos hijos.” “Y ya llevamos siete años de casados”, dijo el marido con una risotada aparentemente maliciosa. “Yo por mí quisiera”, aclaró la mujer, “pero éste se complace en evitarlos”. Fue Vignale quien nos rescató a todos de semejante divagación ginecológica y anticonceptiva, para referirse a lo que constituía el máximo atractivo de la noche: la exhibición de las célebres fotos de museo. Las guardaba en un sobre verde, fabricado caseramente con papel de embalar, sobre el cual había escrito con letras de imprenta: “Fotografías de Martín Santomé.” Evidentemente, el sobre era viejo, pero la leyenda bastante reciente. En la primera foto aparecían cuatro personas frente a la casa de la calle Brandzen. No fue necesario que Vignale me dijera nada: a la vista de la fotografía mi memoria pareció sacudirse y acusó recibo de aquella imagen amarillenta que había sido sepia. Quienes estaban en la puerta eran mi madre, una vecina que después se fue a España, mi padre y yo mismo. Mi aspecto era increíblemente desgarbado y ridículo. “Esta foto, ¿la tomaste vos?”, le pregunté a Vignale. “Estás loco, yo nunca he juntado valor para empuñar una máquina fotográfica o un revólver. Esta foto la sacó Falero. ¿Te acordás de Falero?” Vagamente. Por ejemplo, que el padre tenía una librería y que él le robaba revistas pornográficas, preocupándose luego de divulgar entre nosotros ese aspecto fundamental de la cultura francesa. “Mirá esta otra”, dijo Vignale, ansioso. Allí también estaba yo, junto al Adoquín. El Adoquín (de eso sí me acuerdo) era un imbécil que siempre se pegaba a nosotros, festejaba todos nuestros chistes, aún los más aburridos, y no nos dejaba ni a sol ni a sombra.
No me acordaba de su nombre, pero estaba seguro de que era el Adoquín. La misma expresión pajarota, la misma carne fofa, el mismo pelo engominado. Solté la risa, una de mis mejores risas de este año. “¿De qué te reís?”, preguntó Vignale. “Del Adoquín. Fijate qué pinta.” Entonces Vignale bajó los ojos, hizo una recorrida vergonzante por los rostros de su mujer, de sus suegros, de su cuñado, de su concuñada, y luego dijo con voz ronca: “Creí que ya no te acordabas de ese mote. Nunca me gustó que me llamaran así.” Me tomó totalmente de sorpresa. No supe qué hacer ni qué decir. ¿Así que Mario Vignale y el Adoquín eran la misma persona? Lo miré, lo volví a mirar, y confirmé que era estúpido, empalagoso y pajarón. Pero evidentemente se trataba de otra estupidez, de otro empalago, de otra pajaronería. No eran las del Adoquín de aquel entonces, qué iban a ser. Ahora tienen no sé qué de irremediable. Creo que balbuceé: “Pero, che, si nadie te lo decía con mala intención. Acordate que a Prado le decían el Conejo.” “Ojalá me hubieran llamado a mi el Conejo”, dijo, en tono compungido, el Adoquín Vignale. Y no miramos más fotografías.
22 de mayo de 2007
sobre las ballenas

El día de hoy La Nación publicó un artículo del embajador japonés en donde intenta convencer a la opinión pública de las buenas intenciones detrás de la cacería de ballenas emprendida por su pais. Todo como parte de la campaña en pos de que el voto de Costa Rica en la próxima reunión de la Comisión Ballenera Internacional (28 al 31 de mayo) favorezca los intereses de los japoneses. Afortunadamente nuestro país ya hizo pública su intención de votar en contra de tales proyectos (¿qué hubiera pasado si Japón nos hubiera "regalado" un puente).
Aún así vale la pena hacer algunos comentarios sobre el mencionado artículo:
Además del montón de MENTIRAS que se atreve a mencionar el tipejo este, su tésis es -sobre todo- estúpida: cómo es posible que justifique la carnicería de ballenas solamente porque "es una especia que se encuentra en el tope de la cadena alimenticia"; bajo esta premisa deberíamos emprender un genocidio científico sobre los osos polares, los pumas, incluso buena parte de los seres humanos (empezando por Japón, supongo).
En serio gente, porfa no creamos nada de lo que opiniones como esta nos dicen. Recordemos que Japón (junto con Noruega e Islandia) mata cada año muchas ballenas so pretexto de investigación científica, cuando la verdad es que lucra con esta actividad. Sólo por mencionar un dato (ver estudio), en la década de 1986-1996, Japón reportó "oficialmente" a la Comisión Ballenera Internacional la muerte de 3,526 ballenas minke (exacto, la misma especie que según el señor Sumi presenta una peligrosa sobre población, consume sin medida a otros -desprotegidos- organismos marinos, y además comete el morboso pecado de reproducirse una vez al año).
Como si fuera poco, el embajador no menciona en absoluto el sufrimiento al que es sometido el animal antes de su muerte. Tal parece que tantos años de "cacería científica" no han sido suficientes para contar con datos exactos sobre el tiempo que requiere una ballena para morir. Ojas a las conclusiones del estudio "Hunted: dead or (still) alive" realizado por la WDCS (Whales and Dolphins Conservation Society) :
For example, Greenland admits that the information collected from its hunters is not scientifically based and that a lack of veterinary assistance prevents it from developing more accurate indicators than its existing criteria for determining death ("when the whale does not move and the flippers are immovable"). These ignore the risk that the whale is paralysed, but still conscious and able to perceive pain.
The IWC's quantitative approach also ignores the fact that whales will experience a different intensity of pain and suffering, even if their Times to Death are similar, depending on the damage caused by the harpoon or bullets entering the body and the power of the weapon used. Other welfare considerations must also include the trauma of the chase itself and, for social species, the effects on other members of the whale's pod. However, these issues are not currently considered by the IWC.
As a result, the IWC rarely has sufficient quantity and quality of data to make a fully informed assessment, or comparison, of whaling methods. It is not even clear if the IWC is seeking the most useful data to assess humaneness, as is evidenced by the longstanding, and still unresolved, debate about the correct criteria for measuring the onset of insensibility and death in whales.
Para los que quiera ver una pequeña muestra de la crueldad hacia las ballenas, pueden echarle un ojo a este link (se ve super güeiso, por si acaso)
Espero que todo lo anterior les haga reflexionar un toque sobre este desgarrador problema. Es cierto que en Costa Rica no somos cazadores ni consumidores de productos de ballenas, pero eso no nos exime de la responsabilidad que tenemos con el medio ambiente, recordemos que mantenerse al margen es igual que apoyar la cacería.
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Sobre las ballenas
Yoshihiko Sumi
Embajador del Japón en Costa Rica
De cara a la reunión de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) que se llevará a cabo del 28 al 31 de mayo próximo en Alaska, me gustaría compartir unas ideas acerca de las ballenas.
La ballena es una especie que se encuentra en el tope de la cadena alimenticia de las especies marítimas. Su excesiva protección daña el ecosistema marino, fundamentándose así la posición de Japón que se basa en la sostenibilidad y utilización balanceada de los recursos marítimos.
El más grande. Quiero anotar que la ballena azul es el mamífero más grande que existe en el mundo, con un récord de un ejemplar que alcanzó a medir 34 metros de longitud. La hembra en este tipo de ballenas alcanza la madurez a unos 10 años de edad y pare cada dos o tres años. Ahora, en el caso de la ballena minke , esta llega a la madurez a una edad de entre 6 y 7 años y se reproduce una vez por año. La ballena minke tiene una capacidad de reproducción más fuerte que otras especies de ballenas.
De igual forma, se estima que las ballenas consumen de 3 a 5 veces más recursos que el volumen total de las capturas de la pesca marítima mundial. Inclusive, varios organismos internacionales, incluyendo la FAO, han iniciado estudios sobre el tema por posible daño que esto causa a las otras especies marinas. Se cree que las ballenas consumen una enorme cantidad de otros organismos marinos, que puede llegar a ser de entre 250 millones y 400 millones de toneladas anuales, y están muy por encima del consumo humano anual de especies marinas, que, en promedio, llega a unos 90 millones de toneladas.
760.000 minke . Para 1986, la CBI acordó una moratoria sobre la caza ballenera comercial, con el fin de que se emprendiera una evaluación global de las poblaciones de ballenas y que se considerara modificar la cláusula a más tardar en 1990. Según la página web del CBI, el Comité Científico de esta Comisión reconoció en 1990 que hay 760.000 ballenas minke en el océano Glacial Antártico y, en 1991, que la población del mar de Ojotsk- Pacífico noroeste se compone de 25.000 animales.
Para el caso de Costa Rica, las ballenas que pueden observarse, en su mayoría en la península de Osa, corresponden a las yubarta o "jorobadas", cuya población ha ido en aumento en promedio en un 12% anual, según la CBI. Los profesionales de Costa Rica afirman que es más frecuente su observación en esta península, en comparación con varios años anteriores.
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18 de mayo de 2007
Ayyyyyy..!
Fractura de peroné y los ligamentos del tobillo... Pobre mae!
Hace recordar a Ronaldo hace algunos años cuando hizo un giro a la izquierda, pero su rodilla entendió que era a la derecha... güeiso, aunque francamente daba cierto (maligno) gusto ver al gordo hijueputa ese, la versión futbolística de Shaquille O'Neall, retorciéndose en la grama.
Hace recordar a Ronaldo hace algunos años cuando hizo un giro a la izquierda, pero su rodilla entendió que era a la derecha... güeiso, aunque francamente daba cierto (maligno) gusto ver al gordo hijueputa ese, la versión futbolística de Shaquille O'Neall, retorciéndose en la grama.
para sí olvidar
No se trata de un viernes 13, pero este viernes 18 (el culo te abrocho!), los resignados habitantes del Valle Central tuvimos el horrendo placer de experimentar -otra vez- el colapso de la "red" vial nacional: los choques múltiples y las lluvias tropicales fueron los protagonistas una jornada catastrófica para todo aquel que quisiera llegar a su casita y liberarse del estrés acumulado de una semana para olvidar...
Mi semana estuvo maracada por la vil pichaseada con un brete de la maestría, la próxima vez que tenga los ojos rojos espero que se deba a algún psicotrópico, y no a las cuasi-palmadas de origen académico.
Para rematar, hoy asistí por primera vez, y en primera fila al primer acto del circo de la "reestru": como era de esperarse, fracaso total, a la mierda la experiencia o el amor que aún se le tiene al brete. Otra vez los fantasmas rondan mi cabeza...
Y bueno, al menos ya en el hogar, con la cerveza en el cuerpo y la canción de Serrat que dice: "...hoy puede ser un gran día" (gracias Myra)
Mi semana estuvo maracada por la vil pichaseada con un brete de la maestría, la próxima vez que tenga los ojos rojos espero que se deba a algún psicotrópico, y no a las cuasi-palmadas de origen académico.
Para rematar, hoy asistí por primera vez, y en primera fila al primer acto del circo de la "reestru": como era de esperarse, fracaso total, a la mierda la experiencia o el amor que aún se le tiene al brete. Otra vez los fantasmas rondan mi cabeza...
Y bueno, al menos ya en el hogar, con la cerveza en el cuerpo y la canción de Serrat que dice: "...hoy puede ser un gran día" (gracias Myra)
el orto (definición académica)
orto. Vulgarmente, el trasero humano. La palabra tiene su etimología, dado que si recuerdan algo de geometría elemental, dos líneas ortogonales son las que forman ángulo recto; y el recto, en el cuerpo humano... bien, ya me entienden.
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